-¿Lo ves? Ahí te puedes convertir en un lighthouser keeper, en vigilante del faro. Imagínate, quinientos euros a la semana y te puedes quedar ahí. Vigilando tú solo toda la Isla Azul. Desde allí vigilas los barcos, sus rutas en las corrientes dependen de ti. Tú iluminas su viaje, tú eres el faro...
-Del mismo modo que tú eres un faro para mí.
-¿En qué estás pensando?
-En nada. Perdona, pero estoy en mar abierto. Tú eres mi faro, no te apagues.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
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